El pasado 24 de julio entrevistamos a Rosi Sánchez, ex-jugadora canaria de baloncesto, en la segunda edición de su campus que se encontraba en su última semana de las 5 que lo conformaban.

 

1. Cuéntanos tu experiencia en el mundo del baloncesto, ¿cómo te iniciaste?.

Yo empecé muy tarde, con 15 años a jugar a baloncesto, es bastante raro porque normalmente se empieza con menos edad. Fue un “ir subiendo” cada año mi nivel como jugadora hasta que sin darme cuenta ya estaba jugando en primera división con 17 años. Y a partir de ahí pues lo mismo, sin marcarme objetivos ni metas ni nada, solo me gustaba muchísimo.

Mi contacto con el baloncesto fueron dos cosas muy puntuales: una fue el verano de 1988 en el que empezó aquí el boom del baloncesto. Yo veraneaba en La Garita y había una canasta así que allí empecé a jugar partidillos, yo era la única chica entre todos los chicos. La otra cosa fue que yo acababa de empezar bachiller y me encontré a una amiga de la infancia de mi barrio y me dijo “sí yo estoy entrenando en un club, ¿por qué no te vienes?”. Fui por probar, una semana y a la siguiente falté porque me habían quedado asignaturas para septiembre y cuando volví me dijeron “estás en el cadete A”. Y yo dije “¿qué es eso?”, no tenía ni idea.

Por lo que decían mis entrenadores yo era como una esponja y todo lo que me decían lo aprendía super rápido. Entonces todo lo que no tuve de bagaje técnico y táctico como mis compañeras, yo lo fui aprendiendo un poco más tarde. Yo creo que por eso también aguanté tanto en el deporte de élite porque muchas de mis compañeras con la misma edad ya se habían retirado y yo seguía allá arriba.

 

2. ¿Qué dificultades encontraste?

La verdad que muy poquitas porque cuando haces algo que te gusta no encuentras dificultades, la única que tuve fue casi al final de mi carrera con una lesión de rodilla pero hasta en eso tuve suerte porque no fue una lesión grave. Luego las lesiones normales de tantos partidos y tan poco descanso, que son achaques del deporte de élite.

3. ¿Compatibilizaste el baloncesto con alguna otra actividad?

No llegué a hacer ninguna porque cuando empecé con el baloncesto estaba estudiando la carrera de Magisterio y no tenía casi tiempo.

4. ¿Puedes vivir actualmente del baloncesto?

 

Se podría decir que sí porque después de haberme retirado y vivir 15 años del baloncesto, ahora me dedico a otras cosas diferentes, pero siempre relacionadas con el baloncesto.

5. ¿Recibes apoyos de instituciones/organizaciones?

Sí, me considero una privilegiada porque el Cabildo, sobre todo el Instituto Insular de Deportes, siempre me ha apoyado tanto a nivel personal como a nivel de club (tengo uno), monto campus de baloncesto en verano y siempre me han apoyado en todo. Evidentemente porque yo soy muy seria, muy trabajadora si no, seguramente no me apoyarían.

6. ¿Cómo ha cambiado tu vida desde que te iniciaste hasta ahora?

Cambiar, cambiar… no he cambiado, más bien he crecido. De los 15 años hasta ahora que tengo 42 han pasado muchos años pero sí que he hecho muchas cosas. Hay un bulo que dice que cuando eres deportista de élite no puedes hacer absolutamente nada más que eso y yo creo que soy el ejemplo de que es todo lo contrario. Si buscas el tiempo y le pones la dedicación que se merece pues puedes hacer muchas cosas.

Yo estudié, solo me falta la tesis por acabar y no sé si la acabaré algún año y luego claro que creces personal y laboralmente. Y tengo la suerte de dedicarme al deporte que desde pequeña es lo que se me daba, lo que me apasionaba y me siento muy privilegiada por eso.

7. Con respecto al campus, ¿cómo te sientes al realizarlo?

Pues me siento muy bien, muy realizada porque el campus está hecho como a mí me gusta: mucha seriedad, mucha profesionalidad. Aquí están todos los entrenadores contratados, que en muchos campus no sucede eso. Sobre todo que en los campus, cuando trabajo con niños a mí me gusta que no es solo baloncesto, me gusta ampliar un poco el abanico: se da inglés, se dan manualidades… pero sobre todo se da educación.

Será por mi rejo de educadora que para mí es fundamental, no me gusta que digan palabrotas, si las quieres decir las dices con tu familia, conmigo no. Pero es igual que con el comedor, tenemos este servicio que me quedo yo casi todos los días y les intento educar. Si están conmigo un mes pues que se queden con algo, me encanta porque lo hago como a mí me gusta, tanto para los niños como para los trabajadores. Hay gente que se piensa que aquí es solo venir a entrenar y no, se viene a educar y también a entrenar. También es porque la sociedad lo demanda, si tú solo ofreces baloncesto, pues a lo mejor hay gente que no viene.

 

En cambio, si ofreces una horita de inglés y a lo mejor una horita de manualidades, porque tenemos la gran mayoría de niños entre 8 y 12 años. No aguantan 5 horas de baloncesto y menos al aire libre, si fuera en pabellón creo que se aguantaría más. Cuando el padre ve el abanico de cosas que tú le ofreces, pues dice prefiero éste porque luego hay otros campus que no hay deporte, otros que solo hay deporte. Yo intento compaginar las necesidades que hay ahora mismo y luego el tema del horario que es fundamental también por las necesidades que hay. Este año cerré con 210 niños, para ser el segundo año está muy bien y se quedó gente fuera por lista de espera.

8. ¿Has visto cambios de la primera edición a ésta?

Cambios no, ha habido mejoría porque el primer año fue a ver qué tal va, sobre todo porque era la primera vez que lo hacía en estas instalaciones. Antes lo hacía en el Lomo Apolinario, un campus más modesto. El año pasado lo hicimos tres semanas nada más, este año son 5 semanas y ha habido mejorías de los pequeños errores que tuvimos en la edición anterior. Por suerte, puedo decir que no ha habido ningún problema hasta ahora en esta edición.

9. ¿Qué apoyos has tenido para el campus?

Como dije anteriormente el Instituto Insular de Deportes, además de los sponsors que siempre me dicen que sí. Tengo muchos sponsors desde el Centro Comercial de 7 Palmas hasta Aguas de Teror, Eidetesa, Coca-Cola… y eso te ayuda a poder bajar el precio del campus. Para mí también es una de las cosas más importantes y vuelvo atrás a la pregunta que me hiciste antes, me gusta que todo el mundo pueda acceder al campus porque por 5 semanas el precio que nosotros ponemos es lo que piden por ahí por 2 semanas, pero eso puedo hacerlo porque tengo apoyos.

10. ¿Crees que los niños ven en ti un referente en el baloncesto? ¿Te conocían de antes del campus?

Por desgracia o por suerte, son muy pequeños, ellos no saben nada de mi currículum deportivo. Ahí está la función de los padres de decir: “mira vas a ir al campus de Rosi Sánchez, ¿sabes quién es? Pues es o fue…“. De todas formas yo aprovecho cuando puedo y les doy una charla mía, que tengo mi cátedra deportiva y todo lo que he hecho en un proyecto audiovisual y se los pongo. Entonces los niños me dicen: “ah pero tú jugaste… ah pero fuiste a unas olimpiadas… ah pero tú estuviste con Pau Gasol”. Pero es normal. Los que me conocen sí me ven como un referente, me ven que soy muy seria y también muy divertida a la misma vez. Cuando ellos se comportan bien, pues ya paso al plano divertido.

11. ¿Cómo animarías a otras mujeres a hacer sus propios campus, a ser entrenadoras o a ser presidentas de clubes deportivos?

Es difícil de contestar a esa pregunta porque estamos en un mundo todavía con muchas barreras y las mujeres seguimos en el mismo plano, por desgracia. Da igual lo que hagamos, podemos ser campeonas de Europa, podemos ser campeonas olímpicas que al mes ya la gente no se acuerda ni de tu nombre ni de tu apellido. Yo no creo que tenga que animarlas, yo creo que cada una tiene que hacer lo que le gusta y las barreras las vas saltando. Si quieres ser entrenadora o presidenta o montar eventos deportivos, adelante. Barreras vas a tener. Si eres seria y trabajadora, se consiguen las cosas. No es lo mismo ser alguien que ha sido alguien en el deporte que no, es más complicado cuando eres anónima pero hay muchísimos niños y niñas, muchísimas familias que necesitan de este tipo de eventos deportivos.

Yo siempre he sido defensora de la mujer porque lo soy y porque siempre he estado en el mundo deportivo y veo que hemos avanzado muchísimo, cada vez se nos da más importancia. Pero a mí sigue dándome un poco de rabia que siempre tengamos que estar demostrando cuando no tendríamos por qué. Si los hombres no tienen que demostrar nada, ¿por qué nosotras sí?. Yo creo que eso no va a cambiar porque esta sociedad sigue siendo más machista que otra cosa y yo creo que no tendríamos que dejar de luchar pero sí que tendríamos que dejar de demostrar. Creo que deberíamos seguir nuestras vidas y saltar barreras en el ámbito que estés metida, pero no considero que tengamos que estar todavía con la bandera, la lucha… en algunos casos puntuales sí pero yo creo que ya está.

Reiteramos nuestro agradecimiento a Rosi Sánchez por permitirnos hacerle el reportaje durante la celebración de su campus.

 

Fuente : http://acaed.blogspot.com.es/2017/08/entrevista-rosi-sanchez.html

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