Entrevista profunda con la entrenadora de la Selección de Ecuador, la más joven en dirigir un Mundial. Un exhaustivo análisis del fútbol femenino en la región.

 

Por Maximiliano Marasso

Una carrera de futbolista que no duró mucho, no obstante, como dice el refrán: “Cuando se cierra una puerta, se abre una ventana”. Y la protagonista de la charla, nacida en Quito, Ecuador, un 5 de febrero de 1989, es tenaz, locuaz y apasionada por este deporte.

¿Cuándo arrancó tu amor por la pelota?

Según cuenta mi mamá, me jugaba un partido diario cuando me tenía en su barriga porque sí que daba patadas. Ya a los seis años empecé a jugar con mis primos, vi cuanto se divertían y eso me llamó la atención y empecé a jugar con ellos hasta que después a los ocho años ingresé a una escuela de fútbol mixta. Luego pertenecí a Emelec que tenía el equipo femenino hasta el año 2002; ganamos varios campeonatos. También jugué en selecciones del colegio y del 2003 hasta 2007 entrenaba con un equipo de varones.

 

Además de Emelec, estuvo en AFNA-Dalcroze y Fede Guayas. “No fue fácil jugar de niña por la falta de oportunidades”. La vida le dio un duro revés a su etapa como jugadora, aún así continuó ligada, desde otro rol, en el fútbol. “Tuve un accidente el cual me provocó una lesión permanente que no me permitía jugar en alto rendimiento, como era uno de mis sueños. Así, al graduarme, decidí estudiar para entrenadora de fútbol”. Agradecida que siempre tuvo el apoyo de su familia y forjó gracias a ellos tener un carácter y responsabilidad. A los 22 años dejó de competir.

 

Imagino que muchos sueños truncos quedaron como futbolista

No tantos en realidad. Siempre iba cumpliendo metas durante este trayecto. Lo único que sí perdí fue la chance de jugar en el exterior debido a que en el momento de la lesión tuve una para casi dos años, y perdí esa oportunidad, pero luego se abrieron mejores.

¿Cuándo y dónde arrancas a dirigir?

Ingresé a estudiar en el 2008 en el Instituto Tecnológico Superior de Fútbol que pertenece a la Federación Ecuatoriana de Fútbol. Me gradué en el 2011, soy de la primera promoción de graduados y la primera mujer en recibirse de entrenadora en mi país.

Empecé a trabajar como asistente técnico en un equipo de segunda categoría de varones, un reto muy fuerte, pero que me ayudó mucho en ellos. Luego, a final del 2011 ingresé como asistente técnico de la Selección femenina de Ecuador, y en el 2013 me ofrecieron la dirección técnica de la categoría sub17, y luego de todas las categorías hasta la actualidad. Mi primer torneo fue un Sub17 en Paraguay (2013).

En tan poco tiempo lograste ser la DT más joven en un Mundial (con 26 años)

En el 2014 aceptamos el reto de dirigir la categoría adulta que jugaría Copa América para clasificar al Mundial de Canadá 2015, y que ese torneo sería en casa, por lo tanto, armamos un plan muy exigente y principalmente con un cambio de mentalidad y basado en motivación, actitud y mucho esfuerzo y trabajo.

Después de quedar terceras, logramos el puesto de repechaje el cual ganamos 1-0 a Trinidad & Tobago en su casa (2-12-2014). Así, clasificamos al Mundial por primera vez. Posteriormente, en el Mundial, al jugar nuestro primer partido me convertí en la entrenadora más joven del mundo.

Justamente en aquella Copa América tuvieron que revertir un 0-2 contra Argentina

Sí, era el último partido y finalizamos el primer tiempo 2-1 en contra. Pero logramos remontar el marcador (3-2) lo cual nos puso en zona de clasificación. Fue un momento muy lindo para las jugadoras, las hizo creer nuevamente en la oportunidad de lograr la clasificación que por tantos años atrás habían luchado y algunas ya se habían quedado en el camino, pero otras lograron dar vida a este sueño.

En lo personal, ¿cómo fue esa experiencia de dirigir a tu país en un Mundial de Mayores?

Fue un sueño cumplido, porque en un discurso que di cuando me estaba recibiendo de entrenadora dije que algún día mi sueño sería clasificar a un Mundial. Y tres años después se cumplió. Ver la alegría de las jugadoras, del cuerpo técnico que hacen un excelente trabajo, no tiene precio. Aprendí mucho de la experiencia y es un honor haber estado en ese momento.

¿Qué estilo de juego tratas de impregnar?

Siempre nos gusta un juego ordenado en sus líneas, que esté muy atento a las transiciones y cambios de ritmo, que cada jugadora sepa aprovechar las fortalezas de cada una de sus compañeras. Trabajo en equipo, juego a profundidad y espacios vacíos, y juego muy inteligente, no por improvisación.

¿Cuál es el presente del fútbol femenino ecuatoriano?

El presente es poner en orden las bases del fútbol femenino. Estamos arrancando con proyectos de fútbol mixto e infantil y escuelas de fútbol base específica de fútbol femenino. Estamos tratando de avanzar en aquello y trabajando con las categorías Sub17 y Sub20 principalmente, próximamente la adulta.

¿Tu visión y análisis de la disciplina en la región?

Conmebol está actualmente lanzando proyectos muy importantes para lograr un desarrollo que sea permanente y no efímero para el fútbol femenino en la región desde que ingresó Lorena Soto, encargada del Departamento de Desarrollo del Fútbol Femenino en Conmebol. Ha generado un cambio de estructura muy importante, se ha tomado en cuenta las principales necesidades y se están generando acciones efectivas.

Como el evento de Uruguay para las entrenadoras

Sí, exacto. Es el primer curso realizado por Conmebol para Sudamérica y tuvo una presencia grande de entrenadoras y generó muy buena expectativa.

Estamos muy lejos a nivel sudamericano de las potencias. ¿En dónde hay que trabajar para achicar la brecha?

Tenemos lejanía pero no por falta de talento, sino por falta de oportunidades a diferencia de otros países que cuentan con fútbol base sin discriminación social y ligas del fútbol universitario y profesionales, a diferencia de Sudamérica que es muy escaso.

El trabajo empieza por abrir paso a nuevas oportunidades y generar conexiones que permitan invertir en el fútbol femenino, empezando por fútbol base y torneos, así poco a poco estaremos más cerca de liderar el fútbol femenino al igual que lo hacen los varones en los mundiales.

¿Próximas metas?

Como Selección, mejorar las oportunidades para las jugadoras y fomentar el fútbol femenino en nuestro país desde sus bases y lograr clasificación al Mundial en las categorías menores también. En lo personal, recién terminé un curso de Coaching Deportivo y aspiro a seguir aprendiendo y mejorando como persona y entrenadora. En algún momento me gustaría ser instructora para Conmebol oFIFA.

Fuente : http://www.diariolafutbolista.com

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