Leila Ponzetti (River) y Fernanda Trujillo (Boca) delanteras de los años ´90 reviven el clásico del que fueron parte y su análisis del fútbol femenino de ayer y de hoy.

Por Maximiliano Marasso

Este fin de semana se volverán a ver las caras River y Boca en uno de los enfrentamientos más antiguos que tiene el fútbol femenino de AFA. Son 25 años de alegrías y tristezas para uno u otro. De esa primera década de choques, en los ´90, hubo grandes jugadoras que las jóvenes de hoy desconocen por completo.

DLF habló con dos cracks de aquellos años, pioneras de nuestro querido fútbol femenino. Y dos que convivían con el gol. Leila Ponzetti(periodista), que compartía ataque con figuras de la talla de Karina Morales, Liliana Baca, Yanina Gaitán, entre otras, una delantera potente que desbordaba y también definía muy bien. Fernanda Trujillo (entrenadora), la 9 de Boca y la Selección Argentina por esos años, hacía estragos en las defensas rivales, junto a compañeras como Elizabeth Villanueva, Norma Altamirano, Rosana Gómez… una época donde hubo más de 30 equipos en una sola división.

¿Cómo eran esos superclásicos de los ´90?

FT: Los clásicos entre Boca y River siempre tienen un sentimiento aparte donde lo primero que hay que controlar son las emociones. Por suerte tuve la posibilidad de vivirlos y es una experiencia única, creo que en la actualidad debe significar lo mismo.

LP: Eran hermosos, el partido esperado en el campeonato. El campeonato se definía en ese partido. Quién ganaba el superclásico ganaba el torneo, porque si bien había otros equipos, los que estábamos siempre en disputa éramos River y Boca. Y lo más lindo de todo es que durante esa época que yo jugué, por lo general el clásico lo ganábamos nosotras. Era muy esperado por la racha que teníamos de ganarle siempre a Boca.

¿Un clásico especial que recuerden?

LP: Todos los clásicos eran especiales, se jugaban a todo o nada. Uno de los que más recuerdo es cuando le ganamos a Boca 2 a 0 en cancha de Defensores de Belgrano, hacíamos de local ahí, cuando se televisaban los partidos (NdeR “Canal Siempre Mujer”), lo recuerdo mucho porque hice un gol de cabeza y lo festejamos muchísimo.

FT: Una final que le ganamos a River en la cancha de Atlanta. Me acuerdo que hice un golazo donde estaba totalmente habilitada y me lo anularon. Por suerte se dio en el segundo tiempo y Rosana Gómez pudo convertir y salimos campeonas.

¿Cuántos goles le hicieron a su adversario?


LP:
Jugué varios superclásicos, alrededor de diez, y sólo hice un gol hasta donde recuerdo. La sensación es genial. Ese día en la cancha de Defensores de Belgrano el gol fue de cabeza, en un córner, en un primer momento no lo podía creer. Cuando veo que entra me agarro la cabeza, todas se me vinieron encima. Es más creo que fue mi primer superclásico, más emoción. Ganarle a Boca y encima hacerle un gol, la sensación es indescriptible.

FT: Sólo dos goles con la camiseta de Boca.

Ponzetti, tras más de siete años en el club de Nuñez (1995-2002), vistió la camiseta de Independiente. Por su parte, Trujillo, había jugado en J.J.Urquiza y Juventud Unida.

¿Qué diferencia ven entre el fútbol femenino de los ´90 y el actual?

FT: En la época nuestra era todo sacrificio y costaba mucho mantenerte porque la mayoría teníamos que trabajar y entrenar; había muy pocos clubes que te podían pagar viáticos. Hoy hay más difusión, más torneos y también más equipos, pero me gustaría que en Argentina existan más posibilidades para todas esas jugadoras que fueron pioneras y en lo actual que todos los clubes puedan tener fútbol femenino, y que tengamos una Selección que nos represente en un Mundial. Hoy como entrenadora me encantaría poder dirigir y transmitir toda mi experiencia.

LP: La mayor diferencia que noto, por lo que estuve viendo de fútbol femenino actual, es la parte física. Si bien nosotros teníamos un entrenamiento y un desarrollo de lo físico, me parece que hoy por hoy se le da muchísima más importancia. Por un lado está bueno, pero por otro se vuelve mucho más físico el deporte, entonces no sé si es tan vistoso. En aquella época había jugadoras muy habilidosas, que si bien no eran las que más corrían, la movían mucho. Hoy se privilegia lo físico.
Otra diferencia es que los entrenamientos se hacen en horarios donde si las chicas trabajan no pueden ir a entrenar. También la configuración de los equipos, con chicas mucho más jóvenes. Nosotras entrenábamos de ocho a diez de la noche, íbamos todas después de trabajar.

¿Un pálpito para el domingo?

FT: Los dos equipos están muy parejos, el primero que convierta lo gana, espero que sea Boca, 1-0.

LP: Más que pálpito lo que tengo es un deseo. Siempre quiero que gane River. Espero que así sea. Voy a poner ese deseo para que gane aunque sea medio a cero.

Fuente : http://www.diariolafutbolista.com

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