Judith Sainz, abajo con el número once, posa con su nuevo equipo en EEUU. ( Cedida )

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Judith Sainz Páez (25/08/1998) se embarcó este verano, al igual que varias compañeras de la selección navarra, en una de las grandes aventuras de su vida.

Cruzar el charco para jugar al fútbol al máximo nivel y estudiar una carrera en Estados Unidos. Estudia Biología, juega al fútbol y trabaja para ahorrar unos dólares para poder viajar y conocer EEUU. De momento, todo le marcha genial, tanto en el Campus como en el deporte.

¿Cómo empezó todo? ¿Cómo nace la idea de irse a EEUU?

Todo empezó en Baluarte, cada año ponen unos stands con información sobre universidades de distintas partes de España, campamentos, y becas en el extranjero. Ahí fue donde encontré a AGM, la compañía que ha hecho posible que a día de hoy pueda estar viviendo mi sueño americano.

Cuando paseando por el baluarte vi becas en el extranjero no dudé ni un momento en ir a pedir información sobre las becas. Me preguntaron información sobre que deporte practicaba, cuantos años llevaba en futbol, en que equipo había jugado, también me dijeron que no todo es futbol, sino que hay que tener un buen rendimiento académico, por lo tanto, los estudios también juegan un importante papel en este mundo. Tras varias semanas pensándolo, hablándolo con mi familia decidí dar el paso e intentar conseguir lo que hoy en día estoy viviendo. El proceso para venir a compaginar estudios jugando en un alto nivel deportivo no es difícil, yo necesité unas cuantas fotos jugando, videos de partidos de futbol míos, mis notas de la ESO y Bachiller y tuve que hacer dos exámenes, requisitos fundamentales para cualquier universidad americana que son el TOEFL y el SAT.

Judith Sainz, con la selección navarra. / FOTO: SANDRA AYALA

¿No te generó dudas o miedos?

Dudas siempre he tenido. Todo es nuevo. Es un gran cambio, un nuevo país, un nuevo idioma, una nueva cultura, nuevas compañeras, nuevo equipo y no sabes muy bien cómo va a ser tu nueva vida al otro lado del charco. Te preguntas como serán las clases, como será la universidad, como serán los entrenamientos… Si encajarás bien en el equipo, como será la adaptación, la separación con tu familia…Pero miedos no he tenido, sí que igual cuando estuve en el avión me entró un poco de miedo, ya que, yo sólo he viajado en avión una vez, y cuando era un bebe. Tuve un poco de miedo, ya que tenía que viajar desde Barcelona a Philadelphia, unas nueve horas de vuelo, y luego viaje desde Philadelphia a St Louis, que nos llevó dos horas y media. Pero desde el primer día aquí, la gente ha sido muy simpática, siempre me han ayudado en todo, tienen mucha paciencia, porque las primeras semanas poco podía comprender lo que me decían. Yo siempre contestaba “yes” y movía la cabeza. Pero los americanos entienden que el inglés no es tu primera lengua y, aunque a veces se reían de lo que decía, aprecian mucho que hables su idioma.

¿Te costó dar el paso a marcharte?

La verdad que mucho no me costó. Mis padres me dijeron que lo pensara bien y que ellos me iban a apoyar, pero que si decidía hacerlo que no me echase para atrás. Así que, tras pensarlo y ver que universidades en poco tiempo se habían puesto en contacto conmigo, no dudé y di el paso adelante. Decidí intentarlo. No fue dura la marcha, en unos meses vuelvo por Navidad, pero fue un poco triste ya que no vas a verles durante cinco meses. Cuando llevas viéndoles 18 años, pensar que ya no iba a hacer planes con mis amigos de toda la vida, no iba a jugar en el mismo equipo que llevaba jugando tres años y con algunas compañeras cuatro o cinco…, entonces sí da un poco de pena dejar todo esto.

¿A dónde decidiste ir a estudiar?

Hoy en día estoy en Central Methodist University, en una ciudad que se llama Fayette en el estado de Missouri. Estoy estudiando Business and Marketing y juego a soccer (fútbol) en los Eagles, es el equipo de la universidad en NAIA División I. NAIA tiene distintas conferencias por EEUU, y en la conferencia que está mi equipo es una de las mejores de EEUU.

¿Cómo fueron los primeros días?

En las primeras semanas, fue un poco dura la aclimatación. Missouri es un estado donde en verano hace mucho calor y en invierno hace mucho frio, siempre acompañado de la humedad. Por lo tanto, las primeras semanas de agosto hizo mucho calor y entrenábamos varias veces al día a pleno sol. Yo creo que nunca había bebido tanta agua como bebí en esas primeras semanas. Ahora ya me he hecho a este clima y ya me he acostumbrado a este calor, así que la aclimatación no ha sido tan mala. Por otra parte, compañeras y compañeros míos me han contado que en enero empieza a refrescar y hace mucho frio, el año pasado llegaron a unos menos diez grados…

Como te he dicho anteriormente, las primeras semanas no entendía casi nada, ni me entendían a mí algunas personas. Pero todos (alumnos, profesores, entrenadores…) tienen mucha paciencia, así que me lo repetían más despacio y así podía comprender mejor. En mi equipo hay muchas internacionales, tengo compañeras de Brasil, de Colombia, de Inglaterra y estamos cinco chicas españolas (tres catalanas, una madrileña y yo). Por lo tanto, también entre las españolas nos ayudamos mutuamente cuando no comprendemos algo.

Este es el vestuario del equipo. / FOTO: CEDIDA

¿Cómo ha sido el recibimiento en un nuevo equipo y en un nuevo continente?

Las compañeras me han acogido muy bien. Son todas muy majas y tenemos un buen vestuario y un buen rollo que se está comprobando a la hora de los partidos, y sobre todo con los resultados de los mismos. Con las internacionales son con las que, por ahora, mejor he congeniado, ya que ellas saben lo que es realmente vivir lejos de tu cuidad y siempre estamos juntas por el campus.

¿Lo que estás viviendo es muy distinto a lo que has vivido hasta ahora?

El sistema universitario americano es muy diferente al que hay en España. Aquí te haces a tu gusto tus estudios universitarios. Es decir, tienes que llegar a X créditos por semestre y un año son dos semestres. Cada carrera tiene unas asignaturas obligatorias, otras asignaturas que puedes elegir y asignaturas que complementan la carrera. Cada estudiante se inscribe en las asignaturas que él quiera, llegando al mínimo de créditos y en el año que quieras. En mis clases tengo a gente de primer año de universidad (Freshman), de segundo año (Sophomore), de tercero (Junior), e incluso de ultimo año (Senior). De la misma manera, tenemos menos horas de clases en comparación con España. Por ejemplo, yo en este semestre estoy cogiendo asignaturas comunes y básicas como son biología, inglés o matemáticas.

¿Qué tal los estudios en este inicio?

Por ahora, las clases me están yendo muy bien, estoy teniendo buenos resultados y estoy contenta. Cuando llegue a la universidad, la coordinadora de internacionales nos dio una grabadora para poder grabar las clases, de este modo cuando una clase no hemos comprendido mucho o no nos hemos enterado muy bien del trabajo que tenemos que hacer, pues volvemos a escuchar la clase en nuestro tiempo libre. También tenemos profesores de apoyo que nos ayudan en cualquier asignatura si tenemos dudas, ya sea con la tarea o porque no entendemos algo del temario. Es gente muy maja y todos siempre están dispuestos a ayudarte. Además, todas las semanas jugamos martes o miércoles y sábado o domingo. Por lo tanto, nos perdemos bastantes clases por el partido que jugamos entre semana. Sobre todo si jugamos fuera de casa, ya que normalmente viajamos unas dos o tres horas, así que siempre disponemos de estos profesores para que nos ayuden si lo necesitamos. Aquí, en la Universidad, hacer la tarea todos los días y los trabajos tiene un gran peso en la nota final de la asignatura. Por ello, estamos obligadas a venir a la biblioteca dos horas por día.

¿Así que poco tiempo te quedará?

Mucho tiempo libre no tenemos no, ya que mi día a día se basa en ir a clases por las mañanas, entrenamientos todos los días por las tardes y luego intento trabajar en la cafetería del campus cuando me queda tiempo, ya que es una manera de poder ganar algo de dinero y poder ahorrarlo para poder hacer un viaje por alguna gran ciudad de Estados Unidos. Pero en estas semanas que llevo aquí me ha dado tiempo a visitar muy poco, he estado en Columbia, que es una de las grandes ciudades que tenemos cerca de la universidad. Se encuentra como a unos 20 minutos en coche del campus. También he podido ver St Louis cuando fuimos a jugar y cuando llegué por primera vez a Estados Unidos. St Louis es una enorme ciudad y es conocida por un arco que tiene. Pero se encuentra a unas dos horas y media del campus en coche. Por ahora, no tengo fecha concreta para viajar a algún sitio, pero sí me encantaría conocer grandes ciudades como Orlando, Florida, Miami, New York… pero todo a su tiempo. La fecha más cercana que tendría la posibilidad de poder viajar sería en Thanksgiving (Acción de gracias), pero todavía no podemos preparar un viaje porque, si ganamos la conferencia, en esos días jugaríamos los Nacionales. Y ganar la conferencia es un bonito reto que tenemos esta temporada.

¿Qué son los Nacionales?

Es un campeonato que juegan los equipos que han ganado sus conferencias. La conferencia en la que estoy jugando se llama Heart of América Athletic Conferance (HAAC). Tenemos un buen equipo tanto colectivamente como individual. El año pasado estuvieron a muy poco de poder ir a los nacionales, entonces este año estamos muy motivadas de poder conseguirlo.

Judith Sainz, junto a María Blanco en un partido con la selección navarra. / FOTO: SANDRA AYALA

¿Qué tal el rendimiento en el plano deportivo?

En cuanto a lo deportivo, estoy súper contenta. No me imaginaba así mi debut en el equipo, ni tampoco poder hacer tantos goles en siete partidos. Llevo ya 12, estando por ahora en el número tres del ranking de todo Estados Unidos. Yo creo que estoy encajando bien en el equipo y con mis compañeras, además el entrenador está muy contento con mi rendimiento y todo me está yendo mejor de lo que podía imaginarme. También he podido jugar todos los partidos de titular y es algo positivo para mí, ya que aquí el desarrollo del partido es bastante distinto al de España. Cada semana jugamos un partido fuera de casa, más o menos a unas dos o tres horas de la universidad.  Jugamos algún partido contra algún equipo que está a una hora y, lo más lejos que viajamos, son nueve horas. Todos estos viajes los hacemos en autobús y, cuando son muy largos como este de nueve horas, pasamos noche. Como es liga universitaria, el entrenador dispone de todos los cambios que quiera. Es decir, puedes jugar en el primer tiempo, que te cambien y después volver a salir de nuevo en el segundo tiempo. Además, la liga solo dura hasta diciembre, en enero sólo nos dedicamos a entrenar y tenemos a partir de marzo torneos y partidos amistosos, ya que durante los meses de enero y febrero hace muchísimo frio y es imposible poder entrenar fuera. Para ello, tenemos un campo de hierba artificial cubierto en un edificio de la universidad. La universidad es muy grande, y las instalaciones están muy bien. Además, tenemos AT (Athletic trainers) que son nuestros fisioterapeutas y siempre están pendientes de nosotros en cada entrenamiento y en cada partido. De igual manera, tenemos una enorme sala para rehabilitación y para el tratamiento de lesiones.

Las diferencias son muchas, sin duda. ¿Algo más que te llamara la atención?

Recuerdo el primer partido de liga. Tras el calentamiento, salimos al campo todas en fila en orden numérico, hay un chico que va diciendo cada nombre y nacionalidad de la jugadora y tenemos que dar un paso al frente y saludar. Después de este comienzo, en todos los partidos suena el himno nacional. Así que todas las jugadoras, entrenadores y todo el público se ponen en pie, mirando a la bandera estadounidense y comienza a sonar el himno de los Estados Unidos. Estas dos cosas son las que más me han impactado a nivel deportivo aquí. En la Universidad haces tu vida: estudias, comes, duermes… es como una pequeña ciudad. Aquí todo el mundo vive dentro de la universidad, ya sea en una residencia como es mi caso, o en una casa. Por último, otra cosa que me gustaría hablar es sobre la comida. En la cafetería tenemos buffet todos los días: en los desayunos tenemos bacon, biscuits, tortilla, tortitas, fruta, cereales… En las comidas y cenas siempre tenemos pizza, hamburguesa y sándwich a tu gusto. También tenemos arroz o espaguetis con pollo, carne o gambas y puedes añadir vegetales.  Tenemos un puesto de ensaladas. Y otro de comidas diferentes, como por ejemplo comida mejicana. Los postres son variados, siempre hay cookies, brownies, tartas y fruta.  Una cosa que he podido apreciar es que en España se suele comer más saludable que aquí.

En definitiva, que Judith Sainz Páez está viviendo una gran experiencia que está sabiendo saborear al máximo. “Estoy muy contenta con todo en general, estudios, fútbol y compañeras. Aprendiendo no solo inglés, sino que también catalán y portugués. Está siendo una bonita experiencia de la cual espero más adelante poder contaros más cosas”, señaló. Sin duda, no sólo parece no estar arrepentida, sino que parece estar encantada. Ojalá tenga toda la suerte del mundo y continúe disfrutando de esta gran oportunidad.

Fuente : http://www.periodicolatercera.com/fut-femenino/item/15734-judith-sainz-no-me-imaginaba-asi-mi-debut-en-el-equipo.html

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