Jazmín Di Lonardo, Andrea Stotzer y Milagros Paiva representan a tres de las tantas jóvenes que juegan y sueñan en grande, como integrar la Selección Argentina.

Por Maximiliano Marasso

Jazmín Di Lonardo, es la arquera titular de Liniers, con apenas 15 años, una gran proyección a futuro. “Empecé a los siete años en la escuelita de Almirante Brown. Jugaba con los varones porque en ese momento no había equipos de mujeres. Después me mudé a Cañuelas y entré en categoría ´99 con varones también. Salimos campeones tres veces con el equipo barrial” inicia su relato y prosigue detallando cuándo empezó a ocupar su actual puesto. “Jugaba, no era arquera. Después jugué para las Tamberitas (Cañuelas). Salimos campeonas y subcampeonas y ahí me hice arquera, y tuve la valla menos vencida”.

Liniers se encuentra en la Primera “B” con ansias de regresar a la máxima categoría. Su llegada al club fue por conocidos. “Tengo familiares en San Justo. Unos amigos me dijeron que estaban fichando en Liniers y quedé. Va a ser mi segundo año”.

A pesar de la corta edad, tiene en claro cómo trabajar en sus metas. “Para mejorar hay que prestar atención y no quejarse, porque si te quejas es porque ya no das más. Por eso lucho por mi sueño y lo voy a seguir haciendo hasta que lo logre”. Y su ilusión es grande como el arco de once. “Mi sueño es llegar al Barcelona o a la Sub20. Todo es con esfuerzo para lograr los objetivos. Todo se puede si lo quieres. Lo mío es defender el arco a morir”.

Andrea Stotzer, de 16 años, es mediocampista por izquierda de Defensores Unidos, tuvo sus inicios, no en Zárate sino, en equipos de Baradero. “Empecé a jugar a los 13 años en Sportivo. Cuando estaba por cumplir 15 años me pasé a Rivadavia. En Baradero jugaba en cancha de siete y de nueve”. La “Zurda” no sólo aspira a que su equipo ascienda, en lo personal en vestir la camiseta de uno de los equipos más importantes. “Me gustaría poder jugar en algún equipo más grande. Mi sueño es pasar por River Plate”.

Habla de sus cualidades, consciente de que tiene mucho por qué incorporar. “Soy rápida y me gusta jugar en equipo, no soy egoísta. Con más experiencia que vaya teniendo me va a servir para aprender cosas nuevas y le sirve a una misma”.

Su impresión del campeonato de la “B”. “Para mí está bueno porque es una experiencia nueva. Es la primera vez que estamos en AFA y en nuestro equipo tenemos que seguir trabajando para mejorar. He visto equipos que no tienen mucho pero nos jugaron con la experiencia y eso nos jugó en contra, y por ahí el arbitraje hace que se caliente el partido y se armen conflictos”.

Milagros Paiva, con 17 años ya demuestra su categoría en el mediocampo de Independiente que pelea por la permanencia en la “A”.
“Empecé yendo a los clubes a ver a mi hermano jugar. Un sábado estaba en la tribuna, y en la categoría ´98 faltaba un jugador. Mi tía le dijo al DT yo sabía jugar, que me ponga. Entonces me preguntaron si quería jugar igual. Dije que sí. Desde los 5 años empecé a jugar con los chicos”. Mili no contaba con todo el apoyo familiar pero tuvo un aliado, su padre. “Mi mamá no sabía, entonces mi papá me llevaba a escondidas al club. Estuve hasta cumplir los 13. Recién a esa edad empecé a jugar en una Liga de fútbol femenino de Monte Grande”.

Disputó los Bonaerenses para Esteban Echeverría, pero un viaje a Tucumán la impulsó a competir en otra disciplina. “Volví de Tucumán con la idea de probar once y vivir una experiencia nueva”. Estuvo, según cuenta, cerca de pasar al conjunto Millonario. “El 8 de diciembre del 2015 fui a probarme a River. La primera vez que jugaba en once y había quedado entre las mejores. Finalmente no quedé”.

Tras el intento en las Millonarias, se hizo “diablita”. “Hablé con un DT amigo que me consiguió una prueba en independiente”. Y en Avellaneda está hace un año y medio. “Empecé peleándola de abajo, en los primeros partidos jugaba en la reserva. A veces me ponían para Primera pero lo miraba desde el banco. Fui mejorando y entendiendo lo que era once.”.

Ya se desempeñó en tres puestos de la cancha, hasta de arquera. “De a poco me fui afianzando, mi puesto es el doble 5 pero por circunstancia jugué por varios puestos. De 2 me sentí cómoda e incómoda a la vez. Cómoda, porque a pesar de que no era mi puesto, daba lo mejor y trato de adaptarme en donde me pongan. Pero me sentía incómoda porque nunca tocaba la pelota, solamente tenía que arcar y rechazar”.

Su visión del torneo. “Para Independiente un poco complicado. Por el tema de que tenemos un equipo de chicas, muy chicas, de a poco nos vamos armando muy bien”. La doble categoría es un gran incentivo. “Los resultados no son los que esperábamos. Pero vamos a seguir peleando como el año pasado para volver a quedarnos”.

Integrar el próximo Sub20 es uno de sus objetivos. “Es uno de mis grandes sueños. Ojalá algún día pueda llegar a representar la celeste y blanca”. Deberá hacer hincapié en sus cualidades. “Buen manejo de pelota y fuerza en los pies” y en cuanto a lo que deberá mejorar. “Es un poco de todo, como manejar más la zurda, mejorar más en los tiros libres”.

Fuente : http://www.diariolafutbolista.com/

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