La futbolista de Kimberley, último campeón de futsal de AFA, habló del equipo, su paso por Atlanta y otros temas vinculados con el fútbol femenino.

En la cancha es como su signo, una leona que pelea cada pelota como si fuera la última. Amante de los deportes, también practicó tenis, padel, handball y vóley.
Nació el 18 de Agosto de 1986, en la localidad de Vedia, provincia de Buenos Aires.

“Desde mi familia me incentivaron desde muy chica a hacer deporte. Empecé jugando en el pueblo, en la colonia de vacaciones, en el club a la vuelta de casa, hasta que tuve la edad de entrar a los torneos bonaerenses y formamos un equipo de fútbol femenino con mis amigas, en el ´98, creo, que fue la primera vez que clasificamos a Mar del Plata. Éramos unas niñas, teníamos 12 años, y por varios años fuimos a los Torneos Bonaerense. Cada vez que jugamos para clasificar en Vedia, la cancha se llenaba, nos acompañaban mucho. Fue una etapa lindísima que siempre recuerdo” rememora con emoción.

Agustina tuvo una breve experiencia viviendo seis meses en España. “Fui de intercambio, jugué para la Facultad (Universidad Politécnica de Valencia) y ganamos el inter-universitario. Allá fomentan el deporte desde la universidad y dan créditos por ello. Además, cuenta con una infraestructura increíble”.
Volvió al país, y empezó a jugar futsal. Hasta el momento vistió dos camisetas, la del Bohemio (2010-11) y de Kimberley (desde el 2012).

¿Cómo llegaste a Atlanta?

A Atlanta llegué porque quedaba cerca de donde vivía y me dijeron de ir, y ahí empecé como para hacer algo. Nunca había jugado en AFA y lo que me interesaba era jugar para divertirme. De hecho siempre jugué desde que llegué a Buenos Aires en el 2005 a estudiar. Siempre lo hice en torneos de fin de semana. En el 2005/2006 empecé a jugar en Nordelta con Waynas, con el cual a veces sigo jugando.

¿Qué recuerdos te dejó aquella experiencia en el Bohemio?

La verdad que la mejor. Estaba Mariana Blanco, la cual me dio la oportunidad de formar parte del club. En ese tiempo, la Tercera salió campeona, lo cual se vivió un clima lindo en el club.

¿Por qué no siguió el club compitiendo?

Creo que, principalmente, fue por falta de gente.

Varias de Atlanta pasaron a Kimberley, que no tardó en ser una “potencia” en la disciplina.

Sí, con las chicas Clari (Huber), Evange (Testa) y Ceci (Romeo), las cuatro nos fuimos a Kimberley. Somos amigas y vino Vero (Rivero) con esta propuesta que estaba buena y apostamos a Kimberley. Era toda una incertidumbre, no sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar.

¿Se dio todo más rápido de lo esperado?

Cuando fui a Kimberley se notaba que había potencial, y tuvimos la suerte que Vero liderara un grupo excelente e hiciera que funcione todo, tanto dentro de la cancha como afuera. Creo que es el día de hoy que se nota eso, la unión del grupo, el trabajo de todo el cuerpo técnico, hace que todo sea más sencillo.

¿Encontraste un club que las apoya siempre?

Si, claramente. Es un club de barrio, familiar y eso te lo trasladan. El club es una gran familia.

¿Salir campeonas ante Racing y San Lorenzo, tiene otro significado?

No, el significado es el mismo. El tema era salir campeonas y romper con la hegemonía de San Lorenzo. Creo que eso fue lo más importante.

¿Las mayores virtudes del equipo?

Humildad, trabajo, unión,

¿En lo personal, estás conforme con los minutos que tenés en cancha?

Si, igual es un juego en equipo más allá de lo personal, también hay que pensar en lo grupal y lo que se necesita en cada partido. En la segunda etapa del año pasado me tocó jugar más. Claramente, siempre quiero estar y jugar todo el partido, pero soy consciente de mis limitaciones, no soy una gran jugadora, y menos, vistosa. Soy muy cabeza dura, perseverante y puro corazón. Creo que por eso sigo jugando (risas).

¿Cómo definirías tu juego?

Juego para divertirme, nunca pensé en jugar a este nivel y rodearme de grandes jugadoras. Eso hace que uno levante el nivel. Mi juego es sencillo, correr, meter, recuperar la pelota e intentar llegar al otro arco.

¿La Copa de Mujeres de Chile es el “gran desafío” para el grupo?

Sí, es un desafío enorme. Estamos trabajando duro para llegar de la mejor manera para poder dar una buena imagen.

A punto de recibirse de publicista (le resta la tesis), trabaja en Millward Brown, una empresa dedicada al Research, Consultora de Investigación de Mercado.

¿Cuál es tu análisis del nivel y organización del torneo de AFA?

Creo que falta una estructura más seria que contenga a todo el fútbol femenino, a nivel Selección, a nivel clubes que se hagan cargo de las lesiones de las jugadoras que defienden sus colores. Tanto en sala como en once. Creo que esto viene de más arriba y a veces la gente que está en AFA no les interesa el crecimiento de la disciplina.

¿Además de formarlas como jugadoras, los clubes no deberían incentivarlas a muchas chicas para que estudien para que tengan un futuro, una posible salida laboral?

El club tiene que cumplir un rol social, donde debe fomentar la educación. No sólo jugar al fútbol, porque la vida del deportista tiene fecha de vencimiento y el día de mañana tiene que continuar con su vida, y tal vez sin educación porque dejaron todo por el fútbol. Los clubes deben fomentar que estudien y se desarrollen a nivel laboral.

¿La formación de escuelas en diferentes clubes es la base para que crezca la disciplina?

No sólo en los clubes, creo que tiene que ser desde la educación, o sea, desde las escuelas que se empiece a implementar jugar al fútbol como lo hacen con hóckey o con otras disciplinas. Algunos clubes ya tienen escuelita, y cada vez hay más chicas jugando.

Cada vez más chicas eligen el fútbol como deporte. ¿Por qué no tiene respaldo siendo un país tan futbolero?

Desde mi punto de vista, creo que hay varios factores empezando por el machismo, y terminando que no es comercial. En otras partes del mundo, el fútbol femenino está desarrollado como el masculino, y tiene mucha difusión.

¿No suena ilógico que los medios escritos o televisivos le den más espacio a algunos deportes menos practicados y populares, mientras que rara vez el fútbol femenino figura?

Y, no es comercial. Suena ilógico para nosotros que amamos el fútbol femenino, pero para otros es lógico que no esté. Lo bueno es que se siga practicando, que sigan existiendo espacio que lo difundan a pulmón, todo esto ayuda a que siga creciendo.

Maximiliano Marasso
(12-2-2014)

Fuente : http://www.diariolafutbolista.com/index.php

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