Sofía y Celeste, defensoras de Villa San Carlos. Una charla a pleno fútbol.

Por Maximiliano Marasso

Las hermanas, oriundas de La Plata, empezaron a patear desde chicas junto a su padre y hermanos. En el 2009, con otras chicas, crearon el equipo Branca FC, compitiendo en diferentes torneos de la ciudad.
María Sofía Ferrarini. (27 de mayo de 1987). Cursando el Profesorado en Educación Física en la Universidad de La Plata (UNLP), y es administrativa en la UCALP.
María Celeste Ferrarini. (5 de Noviembre de 1990). Está cursando la Licenciatura en Publicidad en la Universidad del Este (UDE), y trabaja en la tesorería de UPCN.

¿Que eligieran jugar al fútbol fue bien tomado por la familia?
S:
Al principio, mi mamá no quería que juegue al futbol, lo asociaba más con un deporte masculino, no compartía el hecho que las mujeres realicen esa práctica. Cuando tenía 8 o 10 años le pedí que me llevara a jugar al Club Gimnasia y Esgrima La Plata, pero no hubo manera de convencerla (risas). Hoy en día lo acepta, no le gusta mucho, pero al fin de cuentas me apoya porque sabe que lo disfruto mucho.
C: Como lo practicamos desde chicas no lo ven como algo malo. Lo raro fue cuando empezamos a competir en torneos y más aun cuando caímos con la idea de jugar en cancha de once y con la posibilidad de jugar en AFA. Por suerte, somos una familia con una cultura muy deportiva y se lo toman muy bien, nos brindan su apoyo constantemente y se interesan por cómo nos vamos desenvolviendo.

¿El futbol le está ganando la pulseada a otros deportes entre las universitarias?
C: Creo que el prejuicio va desapareciendo de a poco y eso ayuda. Ya no se ve como un deporte para los hombres exclusivamente. Entonces, se plantea un entorno totalmente diferente, y al ser algo tan lindo, las mujeres de a poco se van animando a aprender, interiorizarse y animarse a jugarlo. Creo que dentro de poco el fútbol, como deporte femenino, va a llegar a competir con vóley o hockey, sin dudas.
S: El fútbol femenino creció mucho, las chicas nos estamos animando mucho más a jugar o a decir que nos gusta el futbol. Siempre se asoció a la mujer que le gusta este deporte como “varonera” o cosas similares. Creo, que hoy en día esa imagen de las chicas que juegan está cambiando. En mi opinión, el comportamiento, postura, costumbres de las mujeres u hombres no deberían verse influenciados dependiendo el deporte o práctica que realicen. Creo que la mujer debería hacerlo, manteniendo su postura y estilo y no tratar de imitar al hombre.

¿Cómo se formó Villa San Carlos y ustedes estuvieron desde un principio?
S:
Mariano Maciel nos contacto a mí y a Cele en Febrero 2013. En ese momento, entrenábamos con las chicas en un club llamado CRISFA, que nos cedía el predio para poder entrenar hasta que encontremos un club al cual asociarnos para poder entrar al torneo de AFA. Intentamos primero acercarnos al club Gimnasia, para poder representarlo en el torneo, pero los directivos dieron la negativa al no poder darnos un lugar para entrenar y disputar los partidos. Fue en ese momento donde los entrenadores, Mariano Maciel y Mauro Córdoba, hicieron el contacto con la dirigencia del club Villa San Carlos, que nos prestó el nombre del club para poder competir en el torneo de AFA.
C: Yo me incluí cuando estaban practicando en la cancha de Crisfa, en el comienzo de una pretemporada. Eso fue a principios del 2013, y a partir de ahí no dejé de jugar. Una vez que teníamos una base de jugadoras, el proyecto para jugar en AFA estaba armado, sólo nos faltaba el apoyo de algún Club de la Ciudad. Estuvimos a punto de cerrar con Gimnasia pero no se pudo, y finalmente Villa San Carlos nos abrió las puertas del Club y nos permitió cumplir el sueño.

No tuvieron el debut más sencillo (Boca). ¿Hoy están más asentadas?
C:
Sí, eso está más que claro. Nos tocó arrancar nuestra experiencia tocando fondo, creo, pero estuvo bueno porque a partir de eso sólo nos quedaba despegar. De a poco fuimos tomando confianza, adquiriendo conocimientos en cuanto a lo individual y también en lo grupal; agarrándole la mano a las dimensiones, fuerza, técnica. Nos falta muchísimo en muchos aspectos, pero siempre estamos en constante aprendizaje y eso es muy bueno.
S: El partido contra Boca fue muy duro. Fue el primer partido en el torneo, y nos tocó nada más que con Boca ¡Multicampeón!. Ninguna de las que fuimos ese día tenía experiencia en algún partido similar. Pasamos de ver videos en youtube de esos pedazos de jugadoras a tenerlas en frente (risas). Hoy en día estamos más asentadas, creo que mejoramos en todos los aspectos, tanto futbolística y físicamente, como también en el grupo humano que se está formando. Creo que en un tiempo muy cercano este grupo de jugadoras y entrenadores va a dar que hablar.

Hasta el momento, de los equipos nuevos, San Carlos sacó más puntos. ¿Se están dando los resultados esperados?
S:
Los puntos en la tabla marcan que de los equipos nuevos, Villa San Carlos está por encima de los demás. Creo que perdimos dos puntos muy importantes contra Puerto Nuevo. Pero haciendo un balance de lo que fueron esos pocos partidos, sacamos un aprobado. Pero con trabajo se puede mejorar y mucho, material hay de sobra.
C: Siempre nos queda esa sensación de que podíamos haber sacado más puntos, haber metido más goles o recibido menos. Somos bastante exigentes porque sabemos que tenemos muy buen material y que podemos hacer las cosas mucho mejor. Hasta ahora, de los nuevos resultamos las de mejor rendimiento, esperemos mantener y mejorar eso para quedar lo mas alto posible en la tabla de posiciones.

¿Cómo ven al equipo para lo que resta del campeonato?
C:
Muy bien. Este parate de fin de año nos sirvió para realizar trabajos en el aspecto físico que es un déficit importante del equipo, y ya arrancar esta segunda etapa mejor en ese sentido, con respecto a las primeras fechas. Además, los rivales más fuertes ya pasaron, nos quedan pocos de esos equipos denominados “superiores”, pero de igual manera vamos a ir por los tres puntos de acá al final del torneo, nos creemos capaces de dar algún batacazo.
S: Este receso nos vino bien a todas. Cada una, por su parte, está entrenando, llevando a cabo una rutina que nos preparó el preparador físico, Mauro Córdoba. El equipo se va afianzando, es un grupo humano bárbaro y está para aprovechar. Se le puede sacar mucho jugo a todas las jugadoras. Obviamente que hay que entrenar mucho, hay muchísimas cosas que aprender y mejorar. Trataremos de ser un equipo ordenado, con buen manejo de pelota, buscaremos que el equipo contrario le cueste mucho desequilibrarnos. El objetivo en esta mitad de torneo es sumar la mayor cantidad de puntos con el mejor nivel de futbol posible, para poder afrontar el próximo torneo con mayor confianza y apuntar un poco más alto, y tener expectativas mucho más competitivas.

Personalmente, ¿el nivel de AFA era como se lo imaginaban?
C:
No pensaba en un nivel tan alto por parte de Boca, pero sabía de equipos que vienen jugando hace años, que tienen otra estructura de Club y jugadoras, y eso se nota dentro de una cancha. Existe una brecha futbolística importante entre los primeros puestos y los últimos, pero creo que se va a ir acortando. Ojalá sea nivelando a los de abajo para arriba, así el fútbol argentino puede crecer.
S: La verdad que pensé que el nivel era más cercano entre los equipos del torneo. Creo que hoy en día, sólo dos o tres equipos deberían tener un torneo aparte. Clubes como Boca y UAI de Urquiza, están a otro nivel, principalmente en el aspecto físico. Pero así como hoy en día el club Estudiantes creció mucho después de varios años de trabajo, tengo la esperanza de que suceda lo mismo con los demás clubes y en especial con Villa San Carlos.

¿Qué significa compartir equipo con una hermana?
S:
Ay, un desastre (risas). La verdad, me encanta, nos conocemos mucho, jugamos juntas desde muy chicas. Jugábamos en el garage de casa, en la quinta, en la pieza, rompíamos los faroles y manchábamos las paredes entre las dos (aunque siempre me retaban a mí por ser la más grande). Con Cele nos miramos y sabemos lo que nos queremos decir, no solamente en fútbol, sino que en otros ámbitos también. Lo positivo es que yo la vuelvo loca cuando jugamos juntas, le grito o le digo cosas y ella, o no me da bola o me calla rápidamente, y está todo más que bien (risas). Cada una sabe que pedirle a la otra, conocemos el límite de lo que podemos dar, y lo principal es que nos defendemos a muerte. Así que ojo, que a nadie se le vaya una patadita de más (risas).
C: Es especial. No me imagino jugando fútbol sin ella al lado, son años de compartir esta pasión. Tiene sus pros y sus contras, pero siempre prefiero jugar con ella. Hay entendimiento, hay confianza, hay una línea de pensamiento y eso es fundamental dentro de una cancha y vestuario.

Descríbanse una a la otra.
S:
Cele es muy tranquila, pachorra (risas). Pero es así en la vida también. Hay veces que me enloquece que sea tan tranquila, pero en la mayoría de las ocasiones, y más en lo deportivo, conviene tener al lado mío a alguien como ella, baja los cambios y es de mucha ayuda. Además, es muy ocurrente, muy graciosa, compañera y lo más importante que es una confidente mío (risas). En cuanto al fútbol, es muy tiempista, sabe cuando cortar o no, salir a marcar o no. Y lo mejor que tiene es la pegada. Tiene mucha técnica, la pondría a patear todos los tiros libres cerca del área. Vamos a tratar de convencer al entrenador para que la pruebe mucho más (risas).
C: Sofi es una persona frontal, sincera, inquieta, graciosa y, conmigo, muy cariñosa (risas). Dentro de la cancha es muy similar, deja todo en cada pelota y se exige al máximo. Es muy compañera y solidaria. Le encanta divertirse y pasarla bien. Cuando nos juntamos las dos a hacer bromas no podemos parar y molestamos a todo el mundo, algunos dicen que juntas somos dinamita.

Algún sueño relacionado al fútbol.
C:
Sin dudas, salir campeón. Entendemos que esto es un proyecto a largo plazo, pero el sueño está intacto y seguramente, si seguimos por este camino, en algún momento se nos va a dar. El combo ideal sería ganarle al Pincha, salir campeón y ser citada para un torneo con la Selección.
S: Con Cele siempre soñamos con estar en el aeropuerto vestidas de celeste y blanco para ir a jugar un Mundial (risas).

(19-1-2014)

Fuente : http://www.diariolafutbolista.com/index.php

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