La arquera de Yupanqui y su recorrido futbolístico. Su historia en San Lorenzo y en la Selección Argentina. Además, su vida netamente ligada al deporte.

Por Maximiliano Marasso

La actualidad la encuentra en Yupanqui, pero posee una larga trayectoria en AFA jugando para San Lorenzo y también para la Selección Argentina. Abierta al diálogo, repasa sus inicios, sus logros y el presente en la Liga de Bafi.

Nació el 4 de abril de 1989, en Capital Federal. Le resta una materia para recibirse de profesora de Educación Física. Además, es instructora en taekwon-do ITF, cinturón negro tercer dan. Trabaja en dos colegios y en las escuelas de fútbol del Club de Amigos, con niños y niñas.

“Empecé jugando en San Lorenzo en el 2005. No era arquera, me fui a probar como jugadora. El profe Rubén Fernández me dijo si no quería atajar en un amistoso, y nunca más salí. Me dijo: “vos vas a atajar en la Selección”. Cuando se formó la primera selección de futsal me convocó Verónica Levy”

arranca contando sus inicios, y prosigue.

“Me crié con cuatro primos varones y era ir al Parque Patricios y el Ameghino a jugar”.

A pesar de la negativa de su familia, logró el cambio de opinión.

“Convencí a mi papá y con 15 años fui a probar a San Lorenzo, el club de mis amores”.

Trayectoria ganadora

“Con la Tercera de San Lorenzo ganamos todo lo que jugamos. Cuando cumplí 18 empecé a ir al banco de Primera. Jugué en las dos categorías hasta los 22 años, cuando dejé la Tercera y jugué en la Primera solamente. Ganamos todo. Teníamos duelo contra Banfield los primeros años donde llegábamos a finales. Y el último tiempo el rival fue Kimberley”.

Torneos

“Gracias a todo lo que conseguimos surgían muchos viajes a las provincias, donde nos invitaban a torneos o clínicas. Debutar internacionalmente, el torneo que Paula Navarro Alvear nos invitó a Chile que ganamos, y de ahí surgieron las Libertadores. La primera en Paraguay que salimos cuartas y la soñada en Chile que perdimos la final con Uno Chapeco (Brasil)”.

Selección Argentina

“Jugué desde el 2005, donde con 16 años fui al Primera Sudamericano en San Pablo. Volví a viajar en el 2011 a Venezuela, fuimos subcampeonas, perdiendo la final con Brasil. Y fuimos al Mundial de Fortaleza, la mejor experiencia que tuve en mi vida, alucinante”.
“Dejé la Selección en el 2012 cuando después de años de esfuerzo de entrenar todos los días en Ezeiza de 21 a 23 horas, la AFA no nos quiso pagar los pasajes para ir al Mundial de Portugal”.

Tuvo un retiro parcial de la actividad pero regresó.

“Dejé de jugar en San Lorenzo después de la Libertadores de Chile, en febrero 2013. La demanda era mucha y necesitaba terminar de estudiar, y sobre todo trabajar. Este año, Ale (Almeyra) me invitó a sumarme a Yupanqui. Me encontré con gente que conocí en tantos años de jugar”.

El deporte es el 100% de tu vida desde los 15 años, en la competencia y laboral

Sí, siempre y desde que tengo memoria. Cuando no fue uno, fue el otro. Jugué tenis, handball, vóley. El deporte, mi forma de vida.

¿Qué diferencias notorias encontraste entre AFA y BAFI?

Estoy muy contenta con la liga. Primero la cantidad de equipos, la posibilidad de integrar a muchos equipos de diferentes niveles, que haya ascensos y descensos. Hay equipos muy buenos, muy competitivos, y es accesible económicamente y futbolísticamente. Tiene cuatro categorías.

¿Qué significa en tu vida Rubén Fernández y Alejandro Almeyra?

Rubén fue un pilar muy importante para todas nosotras. Siempre tenía el consejo justo o la palabra de aliento necesaria. Estaba cada vez que lo necesitabas, hacia que los entrenamientos fueran distintos. Era incondicional. Cuando se fue nos golpeó a todas muy fuerte. Con él se fue una parte nuestra. Vivimos tantas fuera y dentro de la cancha que se transformó en un ser indispensable para mí. Recuerdo una reunión con el equipo después de la pretemporada antes de viajar a Chile a la Copa, donde todas nos quebramos al recordarlo y quedó como nuestro ángel que nos guiaba. Eli Medina me dijo que una vez, antes de que nos patearan un penal, miró al banco y lo vio ahí sentado; a mí me había pasado lo mismo. Se siente su ausencia todos los días.

Alejandro es el mejor, el más ganador, entiende el juego como ninguno. Me enseñó todo de este juego que yo no entendía nada, por eso lo sigo.

¿Para qué está Yupanqui?

Para pelearla bien arriba. Arrancamos flojitas, pero fuimos creciendo. Terminamos muy cerca del ascenso. Hoy tenemos un gran equipo, vinieron muchos refuerzos y estamos muy bien. Ojalá logremos ascender esta temporada. Hay un grupo muy lindo en lo humano y lo deportivo.

12-9-2015

Fuente  : http://www.diariolafutbolista.com/index.php

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