Con la Presidenta de AFFAR, ex jugadora y futura DT, una charla de vida y su relación con el fútbol femenino.

Vivió una adolescencia difícil y distinta a la de otras chicas. El fútbol, su cable a tierra. Evelina Cabrera nació el 26 de septiembre de 1986 en San Fernando, Buenos Aires. Es instructora de gimnasia/entrenadora personal. Actualmente, cursando para ser técnica de fútbol en ATFA – le restan tres materias – y Coaching Ontológico. Es administrativa en una empresa.
Con respecto al deporte, trabaja en el Municipio de Tigre en el Área Torneos, siendo responsable del Fútbol Femenino. Es la Presidenta en AFFAR y ayudante de campo en Defensores de Florida Futsal Femenino.

En varias notas contaste que a los 13 años decidiste vivir en la calle. ¿Qué recuerdos buenos y malos tenés de esa época?

Y, los buenos recuerdos son de las buenas personas que me crucé, que me brindaron una mano incondicionalmente, y que hasta hoy veo. No tengo malos recuerdos, creo que hubo cosas que me sirvieron para aprender.

¿Qué cosas te marcaron de esa etapa vivida?

La solidaridad de los que menos tienen, y darme cuenta que lo material va y viene pero las personas no.

¿Hoy qué te produce cuando ves a chicos en la calle?

Y depende, siempre pienso que cada uno está por diferentes cosas. Quizás, la mayoría es la falta de atención, pero veo que hay muchos obligados a estar ahí quizás por sus padres. A mí nadie me echó, yo decidí irme. Y lo que hago es invitarlos a tomar un helado o les compro algo, charlo con alguno. Lo mismo en mi casa, veo que alguno revisa el tacho, y ya en casa tenemos guardado algo para darles, desde un alfajor, hasta ropa. Pero siempre trato de dar y compensar lo que me dieron. O hacemos eventos para ayudar. Mi casa está repleta de bolsas de ropa, pero sacando lo que puedas darle material, lo más importante es hacerlos sentir igual a vos, ¡porque todos somos iguales!

¿Cómo llegas al fútbol y qué representa en tu vida?

Llegué sin querer por una compañera de trabajo, y a medida que fue pasando el tiempo me metí más. Aunque era mala jugando, yo estaba feliz porque pertenecía a un equipo, en ese momento Platense. Luego, por un problema de salud no pude seguir y me puse en el lugar de entrenadora. Recuerdo en Tigre, en invierno, en el playón hacía frío y les llevaba leche con chocolate, ahí me di cuenta que la vida me había puesto en el fútbol para otra cosa. Hoy estudio para ser técnica y ya me recibo, a mi me va el rol del profe, el estar a la par de ellas, el bancarlas en las buenas y en las malas. Hoy veo al fútbol como inclusión. Lo hago por amor a las pibas, por lo que representa para mí, la unión de todas, y que después de sus vidas, ya sean buenas o malas, en el entrenamiento se sientan unidas y respaldadas. Aunque conozca una jugadora hace una hora, si tiene un problema yo “la banco” a muerte, y eso me motiva. Cuando jugas te olvidas de religión, gustos, creencias, en la cancha somos todas iguales, eso tiene el futbol, eso representa en mi vida, la igualdad.

¿Qué significó en lo personal viajar a México como entrenadora de una Selección Femenina?

La verdad que fue intenso y pasó todo rápido, pero me encantó compartir esos días con las chicas e intercambiar no solo lo personal, sino todo lo que influye estar en un momento así. Me hubiese encantado, hoy que lo pienso después de tanto tiempo, ser la profe, o la ayudante de campo (risas), pero porque prefiero compartir otras cosas con las jugadoras, que quizás en el rol de técnica es más difícil, pero porque es más formal.

De adolescente hiciste varias tareas para sobrevivir. ¿Eso explica tu espíritu “inquieto” de llevar en la actualidad diversos trabajos: columnista en la radio, entrenadora, ser la Presidenta de AFFAR, organizar torneos de fútbol femenino?

Soy inquieta es verdad, pero las diversas cosas que salen y van surgiendo son por eso, porque voy de acá para allá. Creo que para hacer lo que uno quiere, hay que ir y buscar. Porque la mayoría de la gente se queda sentada pidiendo ayuda, y la realidad de uno la forma uno, buscando, cayéndose y levantándose. Hoy, muchos me dicen “qué suerte” y es algo que me da risa, porque me rompo el alma levantándome temprano, yendo de acá para allá. A los 13 años cuidaba autos porque tenía que comer, y aunque cuesta hay que mirar el lado bueno y seguir. Creo que todo lo que hoy me pasa es el resultado de lo que fui construyendo con las personas que me rodean día a día. El secreto es no quedarse quieto y pensar que lo que hoy era poco, mañana será mucho.

Para quienes no sepan, ¿Qué representa AFFAR y cuáles son los objetivos planteados a futuro próximo?

AFFAR fue creada para ayudar a las jugadoras. Sé que falta mucho, pero entre todas estamos haciendo un súper laburo, porque la idea es darles talleres con salida laboral, contención, armar torneos entre los equipos que quizás no tienen mucha posibilidades por su estructura, motivar a los clubes pequeños que se desarrolle la actividad y lograr la unificación de todas. Armar amistosos nacionales. Todo esto sin influir y molestar a nadie. Nosotras hacemos y el que quiera sumarse es bienvenido. A veces piensan que si vienen acá no pueden estar en otro lugar, y realmente no es así. Jamás pondríamos a alguien en el medio. El fútbol femenino es un deporte amateur que debemos levantar entre todos. Acá lo que importa son las jugadoras, que al fin al cabo las que ponen el cuerpo, el alma, y sin ellas no hay equipos, es muy simple.

Por toda tu experiencia de vida, de superación. ¿Te considerás una luchadora, un ejemplo, una fuente de inspiración de: “Si se quiere, se puede”?

(Risas) Me da vergüenza, yo me considero una piba normal y corriente. Doy charlas de superación desde el momento que conté mi historia un día en la radio, y la gente empezó a enviarme mensajes súper lindos diciendo que los ayudé con lo que dije, o que los motivé. Eso hizo que empiece a dar charlas e inclusive conferencias, saber que a otras personas les hace bien, pero en el fondo me da vergüenza. Para mí, todos los acontecimientos los viví de manera natural, y mi vida la conté de grande, hace dos años, nunca de chica porque tenía miedo que piensen que me hago la víctima, y eso es algo que ni en el peor de los momentos haría.

¿Cómo ves a los adolescentes actuales?

Y, los adolescentes en el fondo son todos iguales, no soy una experta en el tema (risas). Creo, que en el fondo todos necesitan lo mismo y es atención. Tienen que sacarse los miedos de fracasar, o de hacer, que quizás se lo instala la gente que está alrededor. Hay que vivir la vida, y esa es una etapa hermosa.

Por Maximiliano Marasso (28-1-2014)

Fuente : http://www.diariolafutbolista.com/index.php

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