La jueza internacional charló sobre el arbitraje argentino, cómo es dirigir a varones y su visión del torneo de AFA.

Por Maximiliano Marasso

Hace más de quince años que está abocada al arbitraje. Forma parte de una camada de mujeres que interrumpió en el mundo del fútbol desde otra función y que no pasa nunca desapercibida. Su presencia en la cancha puede generar desde los reclamos típicos hacia un juez, pero también suspiros de parte de los espectadores y por qué no de los protagonistas.
Salomé Di Iorio nació el 23 de julio de 1980 en la localidad de Quilmes. Desde hace siete años también ejerce otra profesión: abogacía.

“Jugué de chica, hasta juveniles, en un equipo de Quilmes que representaba al municipio, en el polideportivo, dirigida por el ídolo de la ciudad, Omar “Indio” Gómez. Por supuesto, en un equipo de varones, porque no había en Quilmes fútbol femenino en ese momento. Es un gesto que jamás olvidaré” recuerda sobre sus inicios con la pelota como mediocampista.

¿Cuándo supo que su vocación sería el arbitraje?

Nunca lo supe hasta que comencé a arbitrar. Mi único objetivo al decidir realizar el curso de árbitra fue aprender bien el reglamento para opinar con fundamento, nunca me imaginé dirigiendo en un campo de juego. En el segundo año del curso, con las prácticas de campo, empezó a gustarme y desde ese momento me apasiona arbitrar.

¿Algún referente entre sus colegas?

No, trato de tomar lo mejor de cada uno y luego la propia personalidad va forjando el modo de dirigir.

¿Cómo está el arbitraje femenino argentino con respecto a otros países?

En un muy buen nivel a mi criterio. Habiendo participado en varios seminarios y torneos, tanto de Conmebol como de FIFA.

En el 2001 firmó contrato con la AFA. Ya tiene acumulada vasta experiencia internacional: Sudamericano de Mayores (2006-Mar del Plata), Sudamericano Sub17 (2008-Chile), Sudamericanos Sub17 y Sub20 (2010-2012, Brasil), Sudamericano Sub20 (2014-Uruguay), Copa Libertadores Femenina (2009-2010-2011), Juegos Panamericanos Guadalajara (2011-México), Juegos Olímpicos de Londres (2012-Gran Bretaña), Copa Algarve (2012-2013, Portugal).

¿Cuál ha sido la experiencia más importante desde lo profesional?

Sin dudas, a nivel internacional, estar en los Juegos Olímpicos de Londres (2012), y haber participado en el partido final en un estadio Wembley con más de ochenta mil personas; ha sido la experiencia más importante.

Di Iorio es designada frecuentemente a ser la jueza principal en los partidos de reserva de la Primera de varones.

¿Qué tiene que pasar para ver a una mujer dirigir en el Nacional B o en Primera?

Simplemente, una decisión al respecto. Muchas estamos trabajando arduamente día a día, hace largos años, siempre con la expectativa de progresar y tener una chance. Lamentablemente no es una cuestión que dependa de nosotras, ni de nuestras capacidades, ya que muchas tenemos muy buenas calificaciones, tanto en los exámenes físicos como en los teóricos y prácticos.

¿La preparación es diferente si es designada para dirigir un partido de reserva masculino a un cotejo femenino?

No, en absoluto. La preparación es exactamente la misma. Obviamente que la planificación del partido sí es diferente, porque se juega distinto.

Cada vez más mujeres se suman arbitraje. ¿Qué le genera esto?

Una satisfacción enorme. Porque al haber sido una pionera, muchas chicas me comentan que decidieron hacer el curso por habernos visto en algún partido y que ello las motivó a empezar, sabiendo que era posible estar dentro de un campo de juego arbitrando; especialmente cuando nos observan dirigiendo fútbol masculino. Así mismo, yo procuro guiarlas un poco, siempre con la mejor intención para que aprovechen nuestras experiencias. No es fácil, ni sencillo, manejarse en un ambiente colmado de hombres.

¿Qué ventajas y contras tiene una mujer con respecto a sus colegas varones en dirigir a hombres?

La ventaja puede ser que a veces nos respetan más por el hecho de ser mujeres, pero a su vez, por este mismo motivo, siempre está presenta la subestimación y eso es una gran contra. Personalmente hace más de quince años que dirijo hombres, a muchos los arbitro desde infantiles y ya he sabido ganarme el respecto y saben que estoy donde estoy porque trabajo día a día con gran esfuerzo para mejorar.

Salomé suelta la risa cuando se le consulta si algún jugador intentó hacerse el galán. “Siempre alguno trata de cancherear, pero en general son muy respetuosos conmigo”.

¿Alguna anécdota con el público?

Cuando dirigía en el ascenso, de árbitra asistente, de la tribuna me tiraron una alpargata disconformes con una decisión de fuera de juego que evitó que el local (los simpatizantes estaban detrás de ella en la tribuna) se pusiera en ventaja y al término del encuentro me pedían que las devolviera para retirarse.

En su currículum también figura Seminario para Arbitras de Elite en Asunción, en la sede de la Conmebol (2009-2010-2011 y 2013), como también el Seminario con Proyección al Mundial de Mayores 2015 realizado en Zurich, Suiza, sede de la FIFA, en el 2013.

¿Cuál es tu visión del Torneo Argentino Femenino y el nivel de las chicas?

Mejoró mucho, pero hay que trabajar aún bastante. El nivel se va emparejando un poco más y eso es muy positivo, para lograr competitividad y que los partidos no terminen con resultados abultados por goleadas.

Si creciera el campeonato femenino de AFA. ¿Las beneficiaría a ustedes o es indistinto?

El crecimiento del campeonato femenino, indefectiblemente beneficia a todos, más aún a nosotras que a nivel internacional dirigimos femenino.

¿Qué metas o sueños esperas lograr en un futuro próxima?

Poder participar en algún mundial. Es un sueño, es un sueño a cumplir antes de retirarme.

11-4-2014

Fuente : http://www.diariolafutbolista.com/

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